Carta a Ricardo Anaya

Por: Luis Villegas Montes

LIC. RICARDO ANAYA CORTÉS.

PRESIDENTE NACIONAL DEL PAN.

PRESENTE.-

Estimado Ricardo:

       Es noticia nacional, se viralizó, el video que realizó Margarita Zavala en el cual, entre otras manifestaciones, lo hace a Usted víctima de serias acusaciones.1 Al margen de estar de acuerdo o no con sus aspiraciones -o con sus señalamientos e imputaciones (y de ninguna manera lo estoy)-, lo cierto es que ella tiene razón en que sólo de Usted depende cómo transcurran las cosas en el seno del PAN.

        Antes de continuar, permítame dos aclaraciones: Yo creo que cualquier persona, independientemente de si es panista o no, tiene derecho a aspirar a ser Candidato a la Presidencia de la República bajo las siglas de dicho instituto, sus Estatutos lo permiten; por otro lado, no creo que ninguno de los nombres que se han barajado hasta hoy, Rafael Moreno, Margarita Zavala, Ernesto Ruffo o el suyo propio, puedan a priori2descalificarse; todos, incluído Usted, tienen el derecho constitucional y estatuario a aspirar a dicha candidatura.

      Sin embargo, también es cierto que un ejemplo de deterioro institucional lo constituye esa fiesta de números que, luego de las elecciones del pasado 4 de junio, ponen al PAN por los suelos o por las nubes, según el enfoque; y conforme a los cuales, los resultados electorales lo sitúan, por un lado, en un triste tercer lugar;3 o bien, el Partido ganó 3 de 4 procesos y en 2018 estará gobernando 13 estados.4 Por maniqueas e inexactas, ambas posturas deben objetarse; ni son mérito de Usted los triunfos de los últimos años, que le deben mucho a un montón de gente en todo México; ni es sólo suya la responsabilidad del fracaso de Josefina en Edomex. Lo he afirmado, con conocimiento de causa, y lo sostengo ahora: Los resultados electorales dependen de multitud de factores;5 elegir hoy, el aplauso o el encono en contra suya, constituye la vía más corta para la derrota en 2018, pues mina, divide y quebranta la necesaria unidad partidista.

         Dije en un librito que escribí hace 13 años: “La sana competencia es indispensable para la vitalidad de cualquier organización política; el consenso, el diálogo, la decisión colectiva, entre otras instituciones democráticas, no podrían entenderse sin el libre juego de fuerzas que enriquecen la perspectiva del grupo. Por ‘candidatos de unidad’ debe entenderse [ponderar] aquellos líderes que han logrado apiñar en torno suyo o del proyecto que encarnan, a la mayoría de los militantes […]; o mejor aún, sumar o contrarrestar con eficacia los nocivos efectos de la división interna; no en balde la referencia a la ‘unidad del partido’ es constante [el libro] se centra sobre todo, en la reflexión siguiente: La unión de los panistas como componente primordial para obtener logros en los comicios en los que se participa”.6

         Lo que nos lleva al origen de esta misiva y a lo ya dicho: De Usted depende que las cosas transcurran mejor, o peor, en el seno del PAN. Es así porque Usted es su líder; Usted encabeza y encarna, formalmente, un esfuerzo colectivo de trascendencia vital para el país; no puede Usted -válidamente- ni debe -política, ética ni jurídicamente hablando- aspirar a la Candidatura antes dicha desde su cargo actual. Tiene Usted todo el derecho para hacerlo y es muy bien visto por muchas personas, renuncie pues y lidere su legítimo proyecto personal; o bien, manténgase en su puesto y envíe un mensaje claro, tajante y definitivo, de que no tiene esas aspiraciones y de que se va a constituir en el árbitro imparcial, exigente, responsable y comprometido, que los tiempos reclaman; no pontifique ni simule porque los eufemismos de nada valen y agravian más de lo que convencen; no aliente ni propicie con un proceder equívoco la desunión; no la exacerbe; enaltezca su cargo, ponga el ejemplo, eríjase en el referente moral que tanta falta le hace al país; honre en los hechos a quienes le precedieron, hombres de la talla de don Manuel Gómez Morin, Carlos Castillo Peraza o Luis H. Álvarez.

       Cualquiera que sea la decisión que adopte me parece digna de encomio; empero, urge que lo haga ya pues, aplazarla, sólo aviva la desconfianza y sitúa al PAN en el nivel y en los linderos del resto de la oferta política de este país, lamentable a cual más, con el PRI y Morena a la cabeza.

          Con sincero afecto y reconocimiento a su labor, quedo suyo:

Luis Villegas Montes