Nuestro Sistema Político Mexicano.

Por: José Luis Rodríguez Chávez

Un sistema político es la organización de un conjunto de intercambios que son estables a través de las cuales se ejerce la política en un contexto limitado por la población. Este sistema está formado por agentes, instituciones, organizaciones, comportamientos, creencias, normas, actitudes, ideales, valores y sus respectivas interacciones, que mantienen o modifican el orden del que resulta una determinada distribución de utilidades, conllevando a distintos procesos de decisión de los actores, que modifican la utilización del poder por parte de lo político a fin de obtener el objetivo deseado.

Daniel Cosío Villegas señala en su libro (1972) las notorias discrepancias entre el ideal predicado y la realidad practicada por los integrantes de la “Familia Revolucionaria”. Dicha crítica es desdoblada en tres partes: una de la Presidencia de la República; otra del partido oficial, y una última, muy breve, de las estadísticas económicas nacionales.

De esto desprendemos que el partido político surgido de la revolución mexicana refiriéndonos al revolucionario institucional (PRI), género nuestro sistema político mexicano con andamiajes muy precisos hasta la actualidad. La mayoría de los más de cincuenta partidos políticos (durante ocho décadas) creados a semejanza del PRI.

De esta forma, el sistema político además de analizar las instituciones políticas estudia también las relaciones entre ese régimen político y los demás elementos del sistema social, como los económicos, técnicos, culturales, ideológicos o históricos, entre otros. Por tanto nuestro sistema político, utiliza todos estos elementos, para generar una sociedad ad hoc, que funcione de acuerdo a los objetivos marcados por unos cuantos y que permee a los más.

Hoy nuestra política obedece a este sistema político establecido, sustentado mediáticamente para ser digerible por su sociedad. Una sociedad “sedienta” de un cambio pero sin definición de……..cual, a donde, como, con quien. Sociedad no dispuesta a romper paradigmas y acostumbrada por generaciones a este sistema político establecido.

Villegas Cosío en su libro "El Sistema Político Mexicano" definió bien al sistema político posrevolucionario: "una monarquía absoluta, sexenal y hereditaria por línea transversal". Denunció el tapadismo, la corrupción y la demagogia. Calificó al sistema mexicano como: una disneylandia democrática.

Y hasta la fecha tenemos una democracia al estilo Pato Donald y Mickey Mouse. Con partidos políticos patitos y una sociedad mexicana (indefinida) acostumbrada a ese espectáculo, cual si fuera un juego de futbol tempranero.

Este es nuestro modelo político mexicano. Ni modo.