Niños ojinaguenses aprenden sobre el poder del diálogo y la importancia de la salud con DARE

Ojinaga, Chihuahua.- Estudiantes de la primaria "Francisco Sarabia", incorporada al proyecto de desarrollo social "D.A.R.E.", impulsado por la Fundación del Empresariado Chihuahuense, A.C. participaron en una plática preventiva, en la que se abordaron temas como: la solución pacífica de conflictos, el poder del diálogo, la importancia del cuidado de la salud, la toma responsable de decisiones, entre otros; brindando a niños y niñas un espacio de reflexión sobre la vida que desean construir para sí mismos y para sus seres queridos. 

La actividad de desarrolló en el plantel educativo, y estuvo a cargo del Oficial Ángel Mora, Encargado del programa D.A.R.E. en Ojinaga, quien compartió con los estudiantes información sobre el daño físico y mental generado por el consumo de drogas, tabaco y alcohol, así como los beneficios que brinda una vida sana, el deporte, las actividades artísticas recreativas y la formación escolar.

Al respecto, la licenciada Rosario Chávez Flotte, Directora de Fechac en la región de Ojinaga, comentó que los empresarios chihuahuenses valoran la niñez y la juventud, por lo que invierten en proyectos sociales -como D.A.R.E.- que les ofrecen la oportunidad de informarse y reflexionar sobre las problemáticas en su entorno, así como las repercusiones que tienen en su futuro, para que por sí mismos cambien actitudes y se conviertan en protagonistas de su destino.

"El reto es promover la resistencia absoluta a las adicciones para que las nuevas generaciones disfruten sanamente sus etapas de crecimiento y se consoliden en adultos-ciudadanos, sanos, felices, prósperos y comprometidos con su comunidad", destacó.

Todos los proyectos impulsados por Fechac son posibles gracias a un modelo de responsabilidad social compartida que suma los esfuerzos de los empresarios chihuahuenses, quienes aportan recursos económicos y el trabajo voluntario de 130 consejeros provenientes de organismos empresariales; el Gobierno del estado, que recauda solidariamente las aportaciones a través de su secretaría de Hacienda; el Congreso del Estado, que emite un decreto que permite este mecanismo; y las organizaciones de la sociedad civil, que coinvierten con la Fundación y operan proyectos enfocados en formar una mejor comunidad.