AMLO va de nuez

Por: José Luis Rodríguez Chávez

En los finales del siglo anterior Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, gano la presidencia de la república a través del Frente Democrático Nacional, medio siglo después que su padre fuera presidente de México. La diferencia que a este no se le reconoció el triunfo, terminando esa elección como el “fraude patriótico” esto en los mediados de 1988. Hubo dos intentos más de Cárdenas sin éxito, en 1994 y el último en el cambio de siglo 2000.

La historia se repite en Andrés Manuel López Obrador quien forma la Coalición por el bien de todos (PRD, PT y Convergencia hoy MC), es “robado” en la primera elección donde participa. Esto en el 2006, con un casi empate técnico. El resultado oficial con menos de un uno por ciento la diferencia. Andrés Manuel con 14, 756, 350 sufragios, Felipe Calderón 15, 000,284 votos. Hasta aquí ambos candidatos del PRD. Cuauhtémoc 1994 y 2000; AMLO 2006. Andrés Manuel se unge presidente de la república como el “presidente legítimo” y señalando al gobierno de Calderón como “espurio”. En esta elección borran del mapa al PRI, repartiéndose el país entre PAN y PRD. En 2012 de nueva cuenta y por segunda ocasión participa AMLO como candidato a la presidencia de la república, ahora con un proyecto denominado Movimiento de Regeneración Nacional. Esta vez mediante el movimiento progresista (PRD, PT y MC). El resultado es favorable al PRI, Enrique Peña Nieto lo vence por menos de un punto porcentual, 19, 226, 784 y AMLO 18,980, 050.

Camino al 2018 y repitiendo la hazaña de Cárdenas, AMLO intentara por tercera ocasión su participación rumbo a la presidencia de la república. La diferencia es que ahora lo hará con su nuevo partido político MORENA y distanciado del PRD partido que presidio a finales de los noventas y fueron en su momento sus siglas más importantes en sus participaciones. Hoy Andrés Manuel señala que irán solos a la contienda sin PT y MC. Si nos manejamos por estadísticas y números (fuera de fanatismos hociosos), AMLO, necesitara de sus anteriores aliados. Difícilmente obtendrá el triunfo con solo las siglas de MORENA. En la elecciones federales de 2015, fueron mínimos los triunfos en los 300 distritos en contienda, MORENA no gano más de cinco de estos por mayoría (dos Veracruz y dos Estado de México), el resto son plurinominales. La ciudad de México en la asamblea legislativa las curules se reparten entre PRD y MORENA. Otro ejercicio reciente fueron las elecciones de 2016, donde se jugaron 12 gubernaturas, en donde MORENA finco esperanzas sin obtener un solo triunfo. Significa que en resultados formales MORENA no es lo que se especula, de tener la fuerza suficiente para obtener la presidencia de la república en 2018, esto sin el apoyo del PRD y los otros mini partidos aliados de López Obrador en las pasadas contiendas. Sus anteriores derrotas en 2006 y 2012, es por desdeñar aliados. En 2006 le hubiera dado un triunfo holgado Elba Esther Gordillo.

Sin embargo hoy trata de marcar alianzas fuera de partidos con personajes que están emigrando de diversos partidos políticos, con buenas o malas conductas, para AMLO no importa. Si a esto agregamos que la “izquierda” de este país, no está en MORENA. Por citar algunos personajes a nivel nacional Gerardo Fernández Noroña; a nivel Chihuahua Jaime García Chávez y Víctor Quintana Silveira y así podríamos sumar decenas, cientos, quizá miles a nivel nacional. AMLO suma hoy ex priistas, priistas y hasta panistas en este nuevo proyecto por obtener la silla presidencial, pero cada día más alejado de sus anteriores aliados y de un verdadero proyecto de nación.

El tiempo es la mejor encuesta en la vida política de este país. Solo esperar. 

Elecciones Estado de México, marcaran el destino de MORENA o más bien de Andrés Manuel López Obrador.