Los juarenses se adaptan

Por: Jose Luis Rodriguez Chavez

La vida en la frontera es un abanico de posiciones sociales, emanadas de la diversidad de culturas y costumbres que convergen en la tierra amada de Juan Gabriel. De ahí que los residentes de la capital del estado (chihuahuitas), no aceptan a la sociedad cosmopolita de Juárez (en la generalidad). A diferencia de la sociedad chihuahuita, esta, guarda entre otros valores el sentido de pertenencia, es decir el arraigo a su lugar de origen. Siendo mucho más participativa y sectaria que la sociedad juarense. (Javier Corral Jurado sabe que su triunfo lo debió a ellos, a los chihuahuitas).

Después de la década de los ochentas en donde se dio una gran prueba de civismo a nivel nacional, por parte de ambas ciudades, fue Juárez quien tuvo mayor convocatoria social para buscar un cambio que permitió varios gobiernos panistas en la frontera (tres lustros). Posterior a ello la etapa de sangre que cubre lo que fue la frontera número uno. Por tres años miles de homicidios que la marcaron a nivel internacional como la ciudad más violenta. Desafortunadamente nunca hubo un trabajo social de seguimiento para sanar a su sociedad. Hoy definitivamente sobre la sociedad juarense conformada por migrantes de todas partes del país, en su mayoría padece un problema de salud pública.

En ese abanico de posiciones sociales, encontramos a quienes viven en la miseria, la pobreza, las clases medias bajas, etcétera, hasta llegar a los que se desenvuelven en la riqueza (las grandes familias dueñas de esta frontera). Una sociedad, que a diferencia de otras regiones de México, y solo por vivir en frontera goza de otras alternativas de subsistencia. Hoy tenemos por ejemplo una sociedad joven con doble nacionalidad, que les permite jugar con esas alternativas y tener la oportunidad de estudiar y trabajar en el país vecino y vivir en Juárez. Y miles que trabajan en aquella ciudad de El Paso, Texas en lo que se pueda y pernoctar en la frontera. 

También la influencia de la maquiladora, el beneficio de importar autos chatarra y darte otro plus, que en otras regiones del país sería imposible con un salario mínimo. Trabajar como funcionario de la maquila te permite traer un vehículo de reciente modelo, aunque sea prestado.

Podría extenderme en más ejemplos pero esto lo señalo para ejemplificar la evolución de los juarenses para bien o para mal. A todo esto, la mínima respuesta de su sociedad ante el gasolinazo, los impuestos en aumento, la corrupción y más yerbas. 

La sociedad Juarense ya ha vivido lo peor que tanto es tantito más…………

Tan solo el fin de semana la detención de cientos de jóvenes en su mayoría menores de edad en una fiesta donde circulaba el alcohol y las tachas. Otros tres jóvenes asesinados en suntuoso centro comercial, quizá por buscar una vida cómoda, placentera y fácil. Agregando a esto la desobediencia civil de no acudir a la ciudad de El Paso, Texas, convocatoria a nivel nacional para el pasado fin de semana de abstenerse de acudir a los Estados Unidos, que a los juarenses y chihuahuitas importo un carajo y aprovecharon el puente del fin de semana para ir por el tanque lleno de gasolina y las compras de las especiales de la ropa de invierno (mas que se acomodó el dólar). Y porque no decirlo a ver el juego del supertazon, ya que se sienten más Patriotas que mexicanos. 

Hoy por hoy se sigue vendiendo más leche que cerveza en juaritos. Para bien o para mal.