La Academia Española denuncia las manipulaciones de Vox


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Madrid. Ante el auge de la formación de extrema derecha Vox, que según todos los sondeos será la tercera fuerza en votos del país a partir de las elecciones del próximo domingo, casi un millar de académicos universitarios de España decidieron unir su voz para denunciar las manipulaciones, medias verdades y mensajes incendiarios que forman parte de su ideario político. El objetivo del mundo universitario es cerrar el paso a un discurso que fomenta el odio al extranjero, el miedo al diferente, la negación de la violencia machista y el falseamiento del origen de la desigualdad en la sociedad.

A sólo tres días de las elecciones generales del domingo -las cuartas en cinco años y las segundos en sólo siete meses-, la preocupación por el aumento desmesurado de la popularidad de Vox es notable en todos los partidos políticos. En la derecha porque les arrebatará una parte del pastel del voto conservador; y en la izquierda porque con su mensaje incendiario está polarizando cada vez más a la sociedad, sobre todo en las franjas sociales más desfavorecidas e indignadas con la falta de oportunidades y mala calidad en el empleo.

El mundo académico decidió dar un paso al frente para intentar cerrar el paso a una formación de extrema derecha que podría convertirse en el tercer partido del país. Un hito de la España contemporánea. En un manifiesto que decidieron firmar casi un millar de académicos de centros universitarios de todo el país se advierte que “desde su aparición en la esfera pública española en 2013, y muy especialmente durante el transcurso de las recientes campañas electorales, los dirigentes de VOX han construido una parte importante de su argumentario político a través del falseamiento y la manipulación de datos e informaciones diversas. Apelando a fuentes estadísticas e informes sociológicos han pretendido establecer supuestas relaciones de causa-efecto entre inmigración ilegal y delincuencia urbana, población extranjera y violaciones en grupo, o el coste del funcionamiento del Estado de las Autonomías”.

Y advierten que “sobre esas argumentaciones han construido propuestas políticas que implican la criminalización y expulsión de los inmigrantes, el desmantelamiento de las políticas de igualdad, la negación de la violencia de género, la limitación del autogobierno y del Estado de las Autonomías o la ilegalización de ideas y partidos políticos”.

Los universitarios explican que la estrategia de Vox “de revestir con datos supuestamente objetivos y contrastados lo que es simplemente una agenda ideológica de nacionalismo extremo basado en la intolerancia, el racismo y la xenofobia, no solo atenta, desprestigia y tergiversa el trabajo de miles de investigadores sociales, sino que deteriora las bases de nuestra convivencia mediante el recurso insistente a la mentira y la distorsión de los datos existentes”.

Esta llamada de atención del mundo universitario se suma a una preocupación generalizada, aunque más discreta y hasta secreta, que crece en el resto de formaciones políticas mediante se acerca la fecha electoral. Los últimos datos estadísticos que han recibido los partidos políticos, que si bien no son públicos sí ha trascendido parte de su contenido, confirman que hay una tendencia irreversible: el crecimiento de Vox, que podría llegar hasta a los 50 escaños, con lo que duplicaría su actual representación, que es de 24. Y podría incluso tener la llave de un potencial gobierno conservador.

Sánchez rectifica

El aumento de los nervios ante la proximidad de la jornada electoral también hizo mella en el aspirante socialista y presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que tuvo que volver a rectificar sus graves afirmaciones del pasado miércoles, cuando aseguró que la Fiscalía General del Estado recibía órdenes directas de él. Una aseveración que puso en entredicho la independencia del aparato judicial y provocó el malestar del conjunto de la judicatura. El líder socialista aseguró que “la Fiscalía es autónoma, no fui preciso. Son muchas entrevistas y a veces no se es preciso, así que asumo el error pues hay que ser humilde”, advirtió.

Un comentario que fue duramente criticado por el resto de candidatos, entre ellos el aspirante de Ciudadanos (C´s), Albert Rivera, quien participó en un desayuno organizado por Europa Press, en el que se negó a confirmar si presentaría su dimisión el día después de los comicios si se confirma que su formación sufrirá una debacle, al perder más de dos millones de votantes y casi dos terceras partes de sus actuales escaños. Rivera sí se comprometió a intentar desbloquear la legislatura y trabajar para la formación de un nuevo gobierno, ya sea desde la oposición y como fuerza hegemónica.

Desde las filas de Unidas Podemos (UP), su líder Pablo Iglesias volvió a poner de manifiesto su guerra frontal contra los socialistas y el propio Sánchez, al que volvió a ridiculizar en un mitin electoral, en el que incluso se mofó de su forma de hablar y lo imitó en tono de burla. Lo que pone en evidencia que un futuro pacto entre ambas formaciones de izquierda está cada día más lejos.

Fuente: Excélsior.