Pretende SEyD cerrar Telebachilleratos Albergue de San Andrés en Parral y el de Valle de Zaragoza; Enviarán a alumnos al Cobach

Chihuahua, Chih.- La Secretaría de Educación y Deporte, a través de la dirección del Subsistema de Preparatoria Abierta y Telebachillerato encabezada por la antropóloga Liliana Rojero Luévano, está clausurando los Telebachilleratos 80138 del Albergue de San Andrés en Parral, creado en 2015, y el 8603 de Valle de Zaragoza, alegando la imposibilidad de que estos coexistan donde existen planteles del Colegio de Bachilleres, institución a la cual pretenden derivar a los alumnos, muchos de ellos de etnia tarahumara.
 
La noticia del cierre de al menos estos dos telebachilleratos ya habría sido notificada vía telefónica a los directores de ambos planteles y en el caso de Valle de Zaragoza todo apunta que también en persona. 
 
La propia titular del SPAyT, Liliana Rojero, habría comunicado personalmente vía comunicación telefónica a los docentes que los centros van a ser cerrados y los alumnos van a ingresar al Cobach "porque no puede haber un telebachillerato donde hay un Cobach", afirmando que incluso les van poner transporte.
 
Usuarios de los centros afectados denunciaron a El Puntero que consideran que se están vulnerando los derechos humanos de los alumnos, muchos de ellos de etnia tarahumara o jóvenes de familias de bajos recursos, que en muchos casos provienen del propio Cobach, el Cbtis u otro subsistema en los que no se acomodaron y no quieren regresar a dónde salieron. Esto además de que el plantel del Cobach les queda lejos.
 
Por lo que respecta al personal docente de los telebachilleratos que se pretenden clausurar, los informantes señalaron que se les está pidiendo la renuncia o proponiendo un cambio de adscripción a zonas alejadas como Guadalupe y Calvo o Baborigame.
 
Según lo previsto, apuntaron que mañana jueves a las 13 horas se habria citado a la comunidad del Telebachillerato del Albergue Tarahumara San Andrés para informar la medida y suponen "llevarse todo, bancas, computadoras", alegando que muchas mamás no hablan ni entienden el español y por lo tanto no tendrán la posibilidad de objetar o imponerse a lo que consideran una injusticia.