En pleno evento de oratoria de la Sección 42 maestro exige democracia sindical y luchar contra el "sistema sindical mezquino y sumiso ante el mejor postor"

Chihuahua, Chih.- En pleno evento de Oratoria de la jornada de arranque de los Encuentros Deportivos y Culturales Magisteriales de la Sección 42, ante las autoridades y pleno escenario del auditorio del sindicato, el maestro de Telesecundaria de la Región Noroeste Joel Horacio Orozco sorprendió a propios y extraños al exhortar durante su disertación titulada  "Orgullo de ser maestro" a "luchar hombro con hombro contra el sistema sindical mezquino y sumiso ante el mejor postor" y sacar de entre su ropa y exhibir al término de su intervención una pancarta con el mensaje "Los maestros pedimos Democracia Sindical Pago de las 30 horas para Noveles Telesecundaria". Reivindicación que por supuesto no cayó nada bien al interior del Comité Ejecutivo Seccional de Ever Avitia, desde donde se encargaron de eliminar de los videos el momento en el que el maestro exhibía la manta exigiendo democracia sindical y un pago justo y apegado a ley a noveles de Telesecundaria. 
 
En su declamación itulada "Orgullo de ser maestro", el maestro Joel  Horacio Orozco empezó ensalzando la labor docente para ir subiendo de intensidad hasta exigir la lucha contra el sistema  sindical imperante "mezquino y sumiso  al mejor  postor" y terminar  exhibiendo para sorpresa de los asistentes la manta anteriormente referida.
 
A continuación un fragmento de su intervención:
 
"Qué culpa tengo yo de tener la sangre roja y el corazón a la izquierda: Ernesto Che Guevara. Soy maestro porque enseño lealtad a la patria, soy maestro porque mis manos trabajan por un mejor país, soy maestro porque en mi corazón (...) los preceptos de la unidad, el orgullo y el compromiso por servir a México. 
 
Sin embargo, cuántas veces hemos escuchado a los medios masivos  de comunicación vilipendiar la docencia mexicana, cuántas veces año escolar tras año escolar la sociedad nos lacera mofándose de nuestra noble vocación, cuántas veces entre nosotros mismos nos hemos desprestigiado traicionando nuestra profesión en lo más íntimo, y siendo que perro no come perro, pero que maestro sí come maestro.
 
Quiero hacer mías las palabras de José Martín que decía 'una revolución debe escribirse con la pluma en la escuela y con el arado en el campo'. Es verdad, educación es cambio, es moldear a las personas, un profesor es altanero, que hace de la arcilla obras de arte, que la mayoría de las veces son quebrantadas por los (.. ) de la sociedad. 
 
Más sin embargo, esta situación no nos  debe amedrentar  porque somos progreso, apóstoles de la educación, hacemos patria día con día, y vemos en la mirada de nuestros alumnos los verdaderos problemas de México, aquellos que todos se niegan a reconocer y solucionar.
 
Insignes miembros  del jurado, compañeros maestros todos, selecto público  del arte de Demóstenes, en esta ocasión nos convertimos en voceros de pensamiento, pues con el uso de la palabra  somos capaces de mover conciencias y de ensalzar el espíritu humano.
 
Esta disertación nace con la finalidad de hacer reaccionar nuestra conciencia, de conminarnos a realizar con excelencia nuestra praxis, de avalanzarnos a luchar hombro con hombro contra el sistema sindical mezquino y sumiso ante el mejor postor. Lo que trato de expresar no es una aberración, sino más bien es una forma de hacer uso de lo que deberíamos de practicar, no por el beneficio de unos cuantos, sino por la unión, la trascendencia, la fortaleza y el amor a nuestro país, que hoy más que nunca necesita de niños y de jóvenes mayor capacitados en lo científico, lo cultural y sobre todo en valores. 
 
(...)
 
Compañeros, la misión no es fácil, sin embargo ahora entre las montañas, por las faldas de las sierras, en plena soledad de las comunidades o por el tráfico de las ciudades, se empieza a estremecer un país lleno de hombres y de mujeres deseosos de educar para ayudar. Ser maestro significa educar más allá de lo posible, dejar a nuestra familia para ir a lugares inaccesibles donde nuestros alumnos se convierten en otro polar. 
 
Ser maestro significa llevar enseñanza y aprendizaje, mover al mundo en beneficio del pueblo y para el pueblo. Ser maestro significa convertirse en padre, madre, hermano y amigo de nuestros pupilos. 
 
(...)"
 
El maestro Orozco  reivindicó también la memoria y justicia por  los 43 de Ayotzinapa y las víctimas de Nochixtlán, antes  de sacar la manta reivindicativa, momento del que queda evidencia en fotografías, pero no en video ya que ese fragmento fue deliberadamente eliminado.